Sartre escribe que «la existencia precede a la esencia», contrariamente a lo que se había creído tradicionalmente en la Academia Francesa.
¿Qué quiere decir esto?
Sartre da un famoso ejemplo : si un artesano quiere realizar una obra, primero «la» piensa, la construye en su cabeza : esa prefiguración será la esencia de lo que se construirá, que luego tendrá existencia.
Pero nosotros, los seres humanos, no fuimos diseñados por alguien, y no tenemos dentro nuestro algo que nos haga «malos por naturaleza», o «tendientes al bien» —como diversas corrientes filosóficas y políticas han creído, y siguen sosteniendo—.
«Nuestra esencia, aquello que nos definirá, es lo que construiremos nosotros mismos mediante nuestros actos», que son ineludibles : no actuar es un acto en sí mismo, puesto que nuestra libertad no es algo que pueda ser dejado de lado : ser es ser libres en situación, ser es ser - para, ser como proyecto.