La racionalidad cristiana viene de mano de Tomás de Aquino o Santo Tomás de Aquino, quien propuso unos hechos "lógicos" sobre la existencia de un ser supremo.
Aunque estos hechos hoy en día carece de lógica, esto abrió paso a la sociedad creyente a la duda de muchas cosas e impartiendo conocimiento hacia la ciencia, de hecho, la ciencia fue más aceptada luego de esto.
Grandes religiosas también aportaron grandes descubrimientos a la ciencia, por ejemplo Mendel, un cura que propuso las leyes de la diversidad de especie ; que luego se retomaría para la explicación de la evolución.