Respuesta
Mi infancia fue en un lugar donde las condiciones son muy deplorables, en donde hay mucha pobreza.
De donde vengo nadie triunfa, y los jóvenes por necesidad suelen morir rápido.
Sin embargo yo quise ser distintos, la gente decía que no iba a lograrlo, pero estudie me preparé y logre llegar a donde estoy.
La templanza y las actitudes que relaciona a esta permitieron tomaron las mejores decisiones en mi camino, el centrarme y nunca desistir.
Sin embargo he de confesar que en muchos momentos decaí, me sentí triste y solo, y a pesar de que he logrado llegar hasta este punto y tengo algo de éxito, sigo teniendo sentimientos que reflejan intemperancia.
Empero, los sentimientos y actitudes positivas son las que logra que pueda cada día continuar, realizar mi trabajo y luchar contra las adversidades, aunque son las mejores, no siempre se puede ser positivo, por ello debemos incorporar actitudes a nuestra vida que nos ayuden a sobreponer estas emociones.