Cuando llegó mi tía fuimos a recibirla a la puerta, mientras ella saludaba a mis padres, nosotros pusimos su bolso encima de la maleta y los llevamos adentro de casa.
Mi tía nos dijo que en seguida nos daría los regalos que nos traía.
Después nos sentamos con ella y nos dio una bolsa a cada una.
En el interior de mi bolsa había una caja envuelta en papel rojo con un lazo en el medio de color dorado.
Debajo del paquete había una nota.
Al mismo tiempo que lo abría miraba a mi hermana, la tía siempre nos sorprende con algo original.
Esta vez nos ha traído ¡unos libros!
Apenas abrimos nuestros regalosla abrazamos y le dimos las gracias.
Luego la acompañamos a su habitación.
Espero que te sirva.