Son absolutamente ciertas las palabras del fallecido empresario Steve Jobs, cuando dijo : "Si tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos".
Por supuesto, es válido acompañar y apoyar a otros en sus sueños, mientras –en paralelo - nos esforzamos preparándonos, definiendo y luchando para alcanzar los nuestros.
Algunas veces los sueños del otro se complementan con los nuestros y viceversa.
Sin embargo, también es cierto que corremos el riesgo de habituamos a ser parte de los sueños de otros.
En no pocas oportunidades ocurre que los primeros que pretenden vivir sus sueños –no cumplidos – a través de nosotros, son nuestros propios padres ; sin duda, que detrás de sus sueños está todo el amor y los mejores deseos para nosotros, pero son sus sueños, no lo nuestros.
Lo más sano es que se nos guíe para definir y buscar los nuestros, no para convencernos de los suyos.
Espero y te sirva esta paqueña reflexion ; ).