En resumen

Ayer miré unos ojos africanos en una linda empleada de una tienda Eran ojos de noche y de leyenda eran ojos de trágicos arcanos. Eran ojos tan negros, tan gitanos, vagabundos y enfermos, ojos serios que encierran cierto encanto de misterios y cierta caridad con los hermanos.

Mejor respuesta

Flojasiu
9

Ayer miré unos ojos africanos

en una linda empleada de una tienda

Eran ojos de noche y de leyenda

eran ojos de trágicos arcanos.

Eran ojos tan negros, tan gitanos,

vagabundos y enfermos, ojos serios

que encierran cierto encanto de misterios

y cierta caridad con los hermanos.

Ayer miré unos ojos de leyenda

en una linda empleada de una tienda

ojos de huríes, débiles, huraños.

Quiero que me devuelva la mirada

que tiene su pupila apasionada

con el lazo sutil de sus pestañas.

Medardo angel silva

saludos.

Otras 1 respuestas

Respuesta 2

Josselyng20
4

Orgullosamente ecuatoriano.

Amanecer cordial, de Medardo Ángel Silva

Ah, no abras la ventana todavía,

¡Es tan vulgar el sol.

La luz incierta.

Conviene tanto a mi melancolía.

Me fastidia el rumor con que despierta.

La gran ciudad.

¡Es tan vulgar el día!

Y ¿para qué la luz.

En la discreta.

Penumbra de la alcoba hay otro día.

Dormido en tus pupilas de violeta.

Un beso más para mi boca inquieta.

¡Y no abras la ventana todavía!