Según las leyes de cada país cuando una persona opta a un
cargo de elección popular, debe separarse de las funciones públicas y acogerse
a la decisión del soberano en la contienda electoral.
Esta medida se toma para evitar que utilice los bienes del
estado y ventajosamente saque provecho de los mismos de manera que compita en
igualdad de condiciones.
No obstante, cada funcionario público elegido en comicios
universales, directos y secretos o por designación de otro funcionario e
incluso si es funcionario de carrera ; debe estar bajo las ordenes de los ciudadanos
que mediante sus impuestos pagan el salario de todo funcionario público y está
para respetar al ciudadano y producir respuestas a sus solicitudes en el tiempo
estipulado en las leyes.