1. Cada que llegaba el sábado y el vecino del 503, Fernando, encendíael volumen de su equipo, tenía una discoteca en su apartamento?
1. Cada que llegaba el sábado y el vecino del 503, Fernando, encendía el volumen de su equipo, tenía una discoteca en su apartamento. Aunque el inmueble no era suyo, había adaptado un bar y una pista de baile entre la sala comedor y el estudio con luces para armar la rumba que se asomaba por el balcón y estremecía todo el edificio. 2. Las rumbas de Fernando y sus amigos duraban toda la noche, sin pausa, en una edificación donde lo que se hace en un apartamento se escucha en el otro y los decibeles están restringidos. Casi nadie podía dormir. Alicia, la vecina de enfrente, se cansó de reclamarle, de gritarle, de insultarlo y después, de suplicarle que le bajara al volumen. También la señora Mariela del 502, Ana María del 403, don Rogelio el del 402. Todos reclamaban desesperados. 3. La Policía llegaba cada vez a pedirle a Fernando que le bajara al volumen. Muchas veces le cancelaron la fiesta. Los porteros ya no querían subir a llamarle la atención porque varias veces les sacó revólver y los amenazó con lanzarlos al vacío. 4. Al final todos, cansados, recogieron firmas para pedir a la administración la expulsión del incómodo vecino. Se quejaron ante la Inspección de Policía y le exigieron al arrendador que se solidarizara con la unidad y le pidiera el apartamento a Fernando. Pero nada valía. 5. Por el contrario, la rumba de los sábados se repetía los domingos y a veces algún día entre semana. Fernando ya amenazaba con pegarle un tiro al vecino furioso que le iba a reclamar. Este lo instaba a que se lo pegara y al hombre, en medio de sus tragos, no le faltaban ganas. Que derecho se me esta violando y porque.