1. La acción conjunta de los factores que condicionan la formación y evolución del suelo conduce al desarrollo de diferentes perfiles o tipos de suelos.
La clasificación de los mismos puede basarse en criterios diversos.
Entre otros, podemos citar :
características intrínsecas del suelo, dependientes de los procesos genéticos que los desarrollan.
Propiedades del suelo como permeabilidad, salinidad, composición, .
Y que se relacionan estrechamente con los factores de formación.
Según su aptitud para diferentes usos, fundamentalmente agrícola.
Es frecuente realizar una primera agrupación en función del factor o factores predominantes en su desarrollo.
Así, se distingue entre :
Suelos azonales : corresponden a suelos inmaduros, que se encuentran en las primeras etapas de su desarrollo por no haber actuado los factores edafogenticos durante el tiempo suficiente ( aclimácicos), en los que los caracteres predominantes son los debidos al tipo de roca madre.
Son los presentes por ejemplo sobre sedimentos recientes (alóctonos), desiertos, suelos helados.
Escaso o nulo desarrollo y diferenciación de horizontes.
Suelos intrazonales : son los desarrollados bajo condiciones en que predominan los factores edafogenéticos pasivos, como roca madre, pendiente, acción humana, .
Son suelos aclimáticos, ya que el factor clima no es determinante en su formación, y ( climácicos).
Suelos zonales : desarrollados bajo la acción de los factores activos de formación del suelo, en especial el clima, durante el tiempo suficiente.
Son, por tanto, climácicos y climáticos.
Se trata de suelos maduros y bien evolucionados.
Existen numerosos sistemas de clasificación, entre los que hay que destacar :
Thorp, Baldwin y Kellog (1938, 1949).
Distingue tres órdenes : suelos zonales, intrazonales y azonales, y, en cada uno de ellos, subórdenes y grupos.
2. La acción conjunta de los factores que condicionan la formación y evolución del suelo conduce al desarrollo de diferentes perfiles o tipos de suelos.
La clasificación de los mismos puede basarse en criterios diversos.
Entre otros, podemos citar :
características intrínsecas del suelo, dependientes de los procesos genéticos que los desarrollan.
Propiedades del suelo como permeabilidad, salinidad, composición, .
Y que se relacionan estrechamente con los factores de formación.
Según su aptitud para diferentes usos, fundamentalmente agrícola.
Es frecuente realizar una primera agrupación en función del factor o factores predominantes en su desarrollo.
Así, se distingue entre :
Suelos azonales : corresponden a suelos inmaduros, que se encuentran en las primeras etapas de su desarrollo por no haber actuado los factores edafogenticos durante el tiempo suficiente ( aclimácicos), en los que los caracteres predominantes son los debidos al tipo de roca madre.
Son los presentes por ejemplo sobre sedimentos recientes (alóctonos), desiertos, suelos helados.
Escaso o nulo desarrollo y diferenciación de horizontes.
Suelos intrazonales : son los desarrollados bajo condiciones en que predominan los factores edafogenéticos pasivos, como roca madre, pendiente, acción humana, .
Son suelos aclimáticos, ya que el factor clima no es determinante en su formación, y ( climácicos).
Suelos zonales : desarrollados bajo la acción de los factores activos de formación del suelo, en especial el clima, durante el tiempo suficiente.
Son, por tanto, climácicos y climáticos.
Se trata de suelos maduros y bien evolucionados.
Existen numerosos sistemas de clasificación, entre los que hay que destacar :
Thorp, Baldwin y Kellog (1938, 1949).
Distingue tres órdenes : suelos zonales, intrazonales y azonales, y, en cada uno de ellos, subórdenes y grupos.
En esta clasificación se basan las más utilizadas tradicionalmente, como la tabla, muy resumida siguiente : 3.
Los suelos constituyen la base de la vegetación que se cultiva u ordena para la producción de piensos, fibras, combustibles y productos medicinales.