Existen algunas notas redactadas de estos viajes, acá puedo exponerte sobre ellas :
Viernes, 3 de agosto
Tres días de agosto de 1492, la partida es desde la barra de Saltés, a
las ocho horas.
Se recorrió el trayecto con fuerte virazón hasta el poner del sol
hacia el Sur sesenta millas.
Después al Sudoeste y
al Sur cuarta del Sudoeste, que era el camino para las Canarias.
El siguiente registro que se tiene ya data del :
Jueves, 6 de septiembre
Partió aquel día por la mañana del puerto de la Gomera y tomó la
vuelta para ir a su viaje.
Anduvo todo aquel día y noche en calma, y a la mañana se
halló entre la Gomera y Tenerife.
Viernes, 7 de septiembre
Todo el viernes y el sábado, hasta tres horas de noche, estuvo en calma.
No se tienen registros de tiempos de hambruna en este viaje.
Al momento de llegar a San Salvador :
Jueves, 11 de octubre
Ese día los tripulantes de diferentes carabelas habían encontrado en el mar unas pajillas que sólo nacen en tierra.
Después del sol puesto, y hasta dos horas después de media noche, la carabela
Pinta que era más velera e iba delante del Almirante, halló tierra e hizo
las señas que el Almirante había mandado.
Rodrigo de Triana fue el primero en verla, vio lumbre y llamó a Pero Gutiérrez, repostero de estrados del
Reym y así lo hizo y vio tierra.
Hasta el día viernes fue que llegaron a una isla de los Lucayos, que se
llamaba en lengua de indios Guanahaní, actualmente sabemos que es San Salvador.
Observaron ahí gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la
barca armada, junto Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que
era capitán de la Niña.
Sacó el Almirante la bandera real y los
capitanes con dos banderas de la Cruz Verde.
Puestos en tierra vieron árboles muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras.
Los habitantes de esa isla eran gente muy pobre de todo.
Andaban todos
desnudos, hombres y mujeres,
ninguno de edad de más de treinta años.
Todos de hermosos cuerpos y muy buenas caras, cabellos gruesos casi como
sedas de cola de caballo, y cortos.
De
ellos se pintan de prieto, y ellos son de la color de los canarios ni
negros ni blancos, y de ellos se pintan de blanco, y de ellos de
colorado, y de ellos de lo que hallan, y de ellos se pintan las caras, y
de ellos todo el cuerpo, y de ellos solos los ojos, y de ellos sólo el
nariz.
Ninguno poseía armas, y se cortaban con las espadas que les mostraban.