Con el fin de aminorar el impacto negativo que podría tener la investigación científicay el desarrollo de nuevas tecnologías, es conveniente que se implementen, a partir de la legislación vigente y en el marco de la discusión internacional del derecho, políticas que fomenten la ética profesional, por ejemplo.
También es prudente que se analicen los efectos negativos que puede tener un descubrimiento científico, y que este pase por la discusión política y social necesaria, mediante instrumentos de participación democrática.
Por otro lado, los costos económicos deben ser evaluados por los investigadores y la inversión debería ser concurrente entre los beneficiarios, conjuntamente con la adquisición de responsabilidades civiles y penales por cualquier daño no contemplado, sobrevenido u obviado de manera discrecional.
A nivel cultural, los investigadores deberían promover y fomentar el desarrollo científico en los sectores populares, para tener un panorama general de los descubrimientos tanto en el campo social, como en el campo empírico.