En resumen

Las instituciones son mecanismos de orden social y cooperación que procuran normalizar el comportamiento de un grupo de individuos (que puede ser reducido o coincidir con una sociedad entera).

Mejor respuesta

Alexis126
9

Las instituciones son mecanismos de orden social y cooperación que

procuran normalizar el comportamiento de un grupo de individuos (que

puede ser reducido o coincidir con una sociedad entera).

Las

instituciones en dicho sentido trascienden las voluntades individuales

al identificarse con la imposición de un propósito en teoría considerado

como un bien social, es decir : normal para ése grupo.

Su mecanismo de

funcionamiento varía ampliamente en cada caso, aunque se destaca la

elaboración de numerosas reglas o normas que suelen ser poco flexibles.

Funciones

Según la teoría positiva de las instituciones, las instituciones

políticas ayudan a resolver los problemas de la acción colectiva,

especialmente aquellos problemas de compromiso y ejecución que tanto

debilitan al intercambio político.

Según esta teoría, las instituciones

políticas permiten que los distintos actores políticos cooperen entre si

y ayudan a que de esta manera todos resulten beneficiados.

En cierta forma, podemos decir que de hecho las instituciones políticas

contribuyen a que dicha colaboración se lleve a cabo.

Sin embargo, no

podemos olvidar que en un sistema de autoridad publica, los distintos

actores también verán a las instituciones políticas como las

herramientas de coerción legal y redistribución por medio de las cuales

aquellos que resulten como vencedores podrán perseguir sus propios

intereses, y a menudo, lo harán a expensas de aquellos que resulten como

perdedores.

En la política aquellos actores que compiten por el control de la

autoridad pública y que resultan siendo los perdedores, terminan

atrapados dentro del sistema y a merced de aquellos que resultan siendo

los ganadores y utilizan el poco poder que puedan tener para oponerse a

las políticas de los ganadores.

Por su parte, quienes resultan

obteniendo el control de la autoridad pública, se aprovechan de su

condición para diseñar nuevas estructuras las cuales imponen sobre los

demás para poder así perseguir sus propios intereses.

Por lo tanto, si bien es cierto que las instituciones políticas sirven

para que haya una mayor colaboración entre los distintos actores

políticos, no podemos olvidar que al final las instituciones políticas

también son armas de coerción y redistribución que permiten que aquellos

en control de la autoridad pública manejen las cosas a su sabor y

antojo.