En los veinte años que van desde la finalización de la Primera Guerra Mundial(1919) y comienzo de la Segunda(1939) se produjeron movimientos totalitarios de tipo fascista, como el nazismo en Alemania y la subida de Mussolini en Italia.
En aquella época se discutía entre los analistas políticos si el fascismo era o no una doctrina beneficiosa para la marcha de una Nación.
Había muchas opiniones que la demmocracia era una doctrina superada y decadente.
En Alemania, donde existía un profundo resentimiento del pueblo por las sanciones que se le impusieron en el Tratado de Versales, comenzaron a luchar dos fuerzas antagónicas, el fascismo nazismo de Hitler y el comunismo, financiado desde Moscú.
Al producirse la crisis mundial de 1929, en Alemania estalló el caos económico, y cuando Hitler tomó el Poder y demostró que era un hombre fuerte capaz de poner orden y progreso, el Pueblo se abrazó a él en forma casi hipnótica.
Por supuesto que no imaginó nunca las salvajadas que aquél iba a efectuar en el futuro.
En Italia por su parte, el Poder lo tenía Mussolini, quien estaba efectuando un buen gobierno, pero gobernando autocráticamente.
Venció a los comunistas, y comenzó a actuar para formar un Imperio Italiano en Africa.
Todos estos movimientos totalitarios, fueron muy mal vistos por las otras potencias, como Francia a Inglaterra.
Cuando finlalmente Hitler hubo reorganizado a Alemania, y formado un gran ejército, puso a la práctica sus tendencias raciales, expansionistas y de conquista, y comenzó con sus reclamaciones y ataques a países vecinos.
Las otras naciones reaacionaron ante ese afán expansionista y de dominio , por lo que se terminó inevitablemente en la guerra.