Una imagen satelital o imagen de satélite se puede definir como la representación visual de la información capturada por un sensor montado en un satélite artificial.
Estos sensores recogen la información reflejada por la superficie de la
Tierra que luego es enviada de regreso a ésta y que procesada
convenientemente, entrega valiosa información sobre las características
de la zona representada.
Esta es la primera imagen satelital de la Tierra, transmitida por miTV, tomada por el satélite meteorológico TIROS - 1.
La primera imagen satelital de la Tierra fue tomada el 14 de agosto de 1959 por el satélite estadounidense Explorer 6.
1 La primera fotografía satelital de la luna fue tomada por el satélite soviético Luna 3 el 6 de octubre de 1959, en una misión para fotografiar el lado oculto de la Luna.
La canica azul, fue tomada en el espacio en 1972,
esta fotografía se volvió muy popular en los medios de comunicación y
entre la gente.
También en 1972 los Estados Unidos comenzaron con el
programa Landsat, el mayor programa para la captura de imágenes de la tierra desde el espacio.
Fundamentos cartográficos y geodésicos
Trabajar con información georreferenciada requiere conocer una serie de
conceptos previos necesarios para poder realizar correctamente todo tipo
de operaciones.
Estos conceptos no son exclusivos del ámbito de los
SIG, sino que derivan de otras disciplinas que tradicionalmente han
trabajado con este tipo de información, como por el ejemplo la
cartografía.
Los datos georreferenciados tienen además una
peculiaridad como datos espaciales, pues son datos que se sitúan sobre
la superficie de la Tierra.
Por ello, es necesario tener un conocimiento
preciso de la forma de esta, para así tratar con exactitud y rigor la
información con que se trabaja en un SIG.
La geodesia es la ciencia que
se encarga del estudio de la forma de la Tierra, y sus fundamentos se
encuentran entre los conceptos base de todo SIG, siendo por tanto
necesario conocerlos para poder hacer uso de estos.
En este
capítulo veremos algunas ideas esenciales sobre cartografía y geodesia,
que serán de aplicación constante y fundamental en el uso de cualquier
SIG.
IntroducciónLa
característica principal de la información georreferenciada es que tiene
una localización en el espacio, particularmente en el espacio
terrestre.
Esta localización se ha de dar por medio de unas coordenadas
que la definan de forma adecuada, lo cual implica la necesidad de
establecer un sistema en base al cual expresar dichas coordenadas.
Si
medimos un dato de temperatura necesitamos un sistema de medición
conocido, sin el cual el dato de temperatura en sí carece de valor y
significado.
Así, no es lo mismo decir que una temperatura es de 25
grados Celsius o que es de 25 grados Fahrenheit.
Del mismo modo, si a
esa temperatura le queremos asociar algún tipo de información espacial
(por ejemplo, el punto exacto en el que fue medida), debemos establecer
un sistema que permita dar sentido a las mediciones que realicemos, y
que posteriormente nos sirva para interpretar los valores de las
coordenadas y poder saber con exactitud dónde está el punto al que estas hacen referencia.
El
establecimiento de un sistema de referencia en el que expresar la
situación de un punto dado no es en absoluto una tarea sencilla, y
requiere el conocimiento de abundantes conceptos previos que van desde
ideas físicas hasta complejos desarrollos matemáticos y geométricos.
Los
avances en este campo han sido constantes desde la antigüedad, y esta
evolución es la que ha permitido que en la actualidad se puedan obtener
resultados altamente precisos en el trabajo con información
georreferenciada.
Gran parte de lo que podemos hacer en un SIG carecería
de sentido si no se dispusiera de metodologías bien desarrolladas para
el establecimiento de sistemas de referencia.