Las personas en nuestro país han enfrentado graves problemas en su desarrollo cultural, económico, político, espiritual, etc.
Hoy en día, mucha gente sigue peleando por un nivel de vida mejor, y lo hacen a costa de lo que sea para alcanzar sus objetivos.
El otro lado de la moneda lo constituyen las personas que no tienen un objetivo fijo de vida y viven sólo para pasar el día esperando el momento de su muerte.
En la actualidad, son muchas las regiones y paises que afrontan problemas en el orden socio - económico, posiblemente porque poseen una crisis política y de valores que poco a poco se han ido sumando para desencadenar las dificultades que se presentan.
Los más afectados son sus habitantes, los ciudadanos que día a día dependen de la estabilidad política, económica y social para gozar de sus derechos a plenitud.
Claramente el texto se trata de la ambiguedad en el estilo de vida de las personas en un lugar determinado.
Por un lado, las personas que están dipuestas a luchar cada día por mejorar sus condiciones de vida, y contribuir al desarrollo de su entorno.
Estas son capaces de afrontar las dificultades y buscar soluciones, demostrando un nivel de aprendizaje y cultura superior al de otros, aprovechandolos recursos disponibles para poder superar cualquier obstáculo, y alcanzar el desarrollo económico y social que les permita vivir de una forma digna.
Los valores personales y espirituales de estas personas se encuentran también en función de su nivel cultural.
Por otro lado, hay ciudadanos o individuos que no pueden o no quieren afrontar los problemas que se presenten, bien porque piensan que no existen alternativas para superarlos, o porque sencillamente no quieren hacerlo.
Sus valores, espiritualidad y nivel cultural son muy bajos, y la retroalimentación negativa a la que están sometidos por las dificultades hacen que sucumban, a la espera de soluciones milagrosas, y sin intervenir positivamente en la resolución de sus problemas.
Estas personas, en vez de contribuir a la solución, representan una parte del problema, convirtiendose en una carga para la sociedad.
Es así como entre los dos grupos de personas, las que deciden luchar y las que no, existen visiblemente diferencias culturales, espirituales, de valores, que repercutirán significativamente en su situación socio - económica, y en la busqueda de el cambio en la política necesaria para lograr la solución de los problemas que se presenten en un país.