En marzo de 1999 el Ecuador atravesó la peor crisis de su historia.
El Gobierno de Jamil Mahuad decretó el congelamiento de depósitos durante un año y la medida llegó acompañada de un paquetazo económico, El 8 de marzo de 1999, se declaró un de 24 horas, que finalmente duró 5 días.
Todas las operaciones financieras estaban suspendidas.
Mientras tanto, Mahuad decretó un por 1 año, de las cuentas de más de 2 millones de sucres.
Esa injusticia tuvo consecuencias nefastas.
Aun así los bancos “quebraron” y el Estado asumió los costos, transmitiéndolos a la población a través de diversos mecanismos, entre ellos, la reducción del gasto social y la elevación del costo de los servicios.
Con la venia del Congreso Nacional, de mayoría socialcristiana.
18 años después, las víctimas del mayor atraco relatan cómo esa decisión acabó con su patrimonio e, incluso, provocó suicidios.