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Inventa una fabula corta q represente la proteccion de los derechos de los demas?

Inventa una fabula corta q represente la proteccion de los derechos de los demas.

En resumen

Cerca de un bosque, había una vez un lobo tan flaco que no tenía más que piel y huesos. Su flacura la debía, entre otras cosas, a que no se podíaacercara los ganados, pues estaban protegidos por los perros guardianes.

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Shecid2424
10

Cerca de un bosque, había una vez un lobo tan flaco que no tenía más que piel y huesos.

Su flacura la debía, entre otras cosas, a que no se podíaacercara los ganados, pues estaban protegidos por los perros guardianes.

Por eso, sólo de vez en cuando podía meterle el diente a un poco decarne.

WwejiewwwUn día, el lobo estaba acechando el rebaño de ovejas, para ver si la suerte lo ayudaba y alcanzaba a cazar, encontró a un perro mastín que se había extraviado.

El animal era rollizo y lustroso.

Se veía que estaba bien alimentado.

El lobo lo hubiese atacado de buena gana para servirse un buen almuerzo.

Pero, con mucha sensatez, pensó que tendría que emprender una batalla y que el enemigo tenía trazas de defenderse bien.

Por eso, el lobo decidió acercársele con la mayor cortesía y entablar una conversación con él.

- Te felicito, amigo, tienes un hermoso cuerpo – dijo el lobo.

- Amigo lobo, tú no luces tan bien como yo porque no quieres – contestó el mastín.

El lobo lo miró asombrado.

¿Cómo que no quiero?

A mí me gustaría estar tan bien alimentado como tú.

- Entonces, deja el bosque – repuso el perro - .

Los animales que en él se guarecen son unos desdichados, muertos siempre de hambre.

¡Ni un bocado seguro!

¡Todo a la suerte!

¡Siempre al acecho de lo que sea!

- Es verdad – dijo tristemente el lobo - .

Cada día que amanece, me pregunto si tendré un buen almuerzo.

Y, cuando llega la noche, casi siempre me voy a dormir con labarrigavacía.

- Entonces, no lo pienses más – repuso el perro - .

Sígueme y tendrás mejor vida.

- ¿Y qué tendré que hacer?

– preguntó el lobo, que desconfiado, sabía que nada eragratuitoen esta vida.

- Casi nada - repuso el perro - .

Tienes que proteger la casa, perseguir a los ladrones, jugar con los de la casa ycomplaceral amo.

Con tan poco como esto, tendrás a cambio, huesos de pollo, pichones y, además algunas caricias.

El lobo, alescucharesto, se imaginó que tendría un buen porvenir y decidió irse con el mastín y ayudarlo a encontrar su casa.

Ibancaminando, cuando el lobo advirtió que el perro tenía una peladura en el cuello.

- ¿Qué es eso?

– le preguntó - Nada – contestó el perro.

- ¡Cómo que nada!

Si te veo el cuello pelado.

¿Por qué lo tienes así!

- Será la marca del collar al que estoy amarrado.

- ¡Amarrado!

– exclamó el lobo - ¿Qué?

¿Estás amarrado?

¿No vas y vienesadondetú quieres y a la hora que quieres?

- No siempre… Pero eso, ¿Qué importa?

- ¡A mí me importa!

Mi libertad es más importante que tucomida.

El precio que debo pagar por el alimento es demasiado alto.

Y la libertad es el mayor tesoro que poseo en el mundo – dijo el lobo y se echó acorrer.

Aún está corriendo.

Jean De La Fontaine.