Reducir :
Evitar el consumo de determinados artículos es la mejor forma de reducir residuos.
Por regla general, a la hora de escoger un producto, elige aquel que tenga menos embalaje.
Es aconsejable comprar a granel y prescindir de alimentos presentados en bandejitas de corcho blanco y envueltos en plástico transparente : se tiran a los pocos minutos de comprarlos y su destrucción resulta altamente contaminante.
Reutilizar :
Intenta sacar el máximo partido a algunos productos : utiliza el papel de escritorio por las dos caras, reutiliza las bolsas de plástico, cajas y embalajes de cartón ; muchas veces los límites del reciclaje están en tu propia imaginación.
Con un poco de ingenio, puedes dar una nueva utilidad a materiales no orgánicos que normalmente tiras a la basura, como botellas, cajas o latas.
Reciclar :
Prácticamente el 90% de la basura doméstica es reciclable ; por eso es importante separarla - las firmas de muebles de cocina te ofrecen módulos especiales de reciclado que apenas ocupan espacio - y depositarla en los contenedores adecuados.
- Papel.
Evita el consumo innecesario de papel y cartón, reutilízalos para otros usos y, sólo cuando ya no sirvan para nada, llévalos a un contenedor para reciclar.
Decide en qué lugar de la casa vas a guardar el papel que acumules cada día.
Puedes colocarlo en una caja de cartón o utilizar una bolsa de papel, de modo que puedas tirarla directamente al contenedor.
Ten en cuenta que no todo puede ser reciclado : los plastificados, adhesivos, encerados, papeles de fax, pañuelos o pañales no son aptos para su posterior reciclaje.
- Vidrio.
El vidrio no se descompone, pero es un material muy fácil de reciclar - salvo algunas excepciones, como las ventanas, bombillas o el pyrex - .
De todos modos, siempre que sea posible, elige envases retornables.
- Plásticos.
El 14% del peso de la bolsa de basura son plásticos y, en su mayoría, provienen de envases de un solo uso y de todo tipo de envoltorios y embalajes (botellas, bolsas, bandejas y cajas protectoras de corcho blanco, etc.
). En este caso, lo más importante es evitar su consumo excesivo y reutilizarlos siempre que sea posible.
- Latas.
Evítalas siempre que puedas, ya que su proceso de fabricación resulta muy costoso, contaminante y supone un importante impacto ecológico.
Las de aluminio pueden reciclarse fácilmente, así como otros productos como el papel, los platos o las bandejas de comida congelada.