El inicio del “boom”
bananero en el Ecuador comienza allá por 1944 y 1948.
Elhistoriador
Rodolfo Pérez Pimentel narra que a consecuencia de un furiosohuracán
que azotó la costa del Caribe y destruyó las plantaciones de esta
frutaen los países productores de Centro América, el señor Clemente
Yerovi(posteriormente Presidente de la República) vio la oportunidad
para losagricultores del Litoral y tuvo el acierto de solicitar al
gobierno del presidente enfunciones, Galo Plaza, la concesión de un
préstamo de 22 millones de sucrespara el cultivo de la fruta.
Y
fueron ambos, Yerovi Indaburu y Plaza Lasso quienes con esta
visiónpromovieron activamente la expansión de los cultivos y el
desarrollo de estenuevo rubro de exportación.
Cuando el señor Plaza
Lasso asume la presidenciadel Ecuador, nuestro país exportaba 3.
8
millones de racimos (en ese entonces, las cifras no estaban expresadas
en toneladas métricas sino en racimos) y alconcluir en 1952 su mandato,
los embarques llegaron a los 16.
7 millones, lo querepresenta un
crecimiento del 421%, porcentaje que prácticamente no tienecomparación
en ningún otro período de la expansión bananera del país.
Estaexpansión
también se evidenció en las divisas que ingresaron al país por la
ventade banano, de 66.
2 millones de sucres creció a 320.
7
millones.
Plaza Lasso logró que el Ecuador se convierta en el más
importante exportadorde banano en el mundo.
“En mi gobierno hubo
Planificación.
Prueba de eso porejemplo, el caso del banano.
En 1948,
Ecuador ocupaba el puesto 27.
Para elaño 1951 nos convertimos en el
primer exportador del mundo”, dijo en algunaocasión el “Patrón Galito”,
apodo patentado por sus adversarios y que luego fueusado en forma
humorística o cordial por sus amigos.
Cada una de esaspalabras hace eco hoy y resuena en los oídos del mundo.