La conquista de numerosos territorios en América por parte de España
en el siglo XVI es un tema por todos bien conocido, y es por ello que en
este artículo voy a tratar de dar un nuevo enfoque al tema, analizando
la repercusión que ésta tuvo a nivel social.
Es decir, cómo se fue
configurando una nueva sociedad en estos territorios como consecuencia
de la presencia de varios grupos sociales y étnicos diferentes.
Vamos a encontrar una sociedad desigual y piramidal, en el sentido de
que una minoría acapara los más altos cargos, mientras que la mayor
parte de la población va a ser la que esté sometida a la esclavitud o a
la encomienda y la que se enmarcará en los puestos más bajos.
Se trata
de una sociedad en la que la movilidad entre grupos va a ser bastante
difícil, si bien encontraremos excepciones.
En ésta, se van a distinguir
dos grandes grupos, como son el de los españoles o los “blancos”, y el
grupo de aquellos que no son españoles, y en el que se van a englobar no
sólo los indígenas americanos, sino también ese gran contingente de
esclavos traídos desde el continente africano.
Vemos por tanto que el grupo dominante era el formado por los
“blancos” o españoles.
Esta supremacía se va a reflejar claramente en
los cargos que ocupan, que serán los más altos e importantes de la
administración política y eclesiástica.
Es el caso de los virreyes,
gobernadores, presidentes y miembros de las audiencias.
Pero también, en
el ámbito religioso, van a formar parte de la organización eclesiástica
como arzobispos, obispos y curas de las parroquias más importantes.