Su expresión económica es el libre mercado, es decir, los mercados se regulan por la oferta y la demanda, el egoísmo individual y la división y la mecanización del proceso productivo sin que el estado interfiera.
Su expresionismo social son las libertades civiles, es decir, el derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad de culto, al derecho de unión, etc.
Su expresión política es la organización del estado apoyado por empresas privadas, las cuales estas son las que deciden que hacer en el país, por tanto, el país navega en dirección del interés de las empresas.