Diferencia entre emir, visir y cadí?
Diferencia entre emir, visir y cadí.
Diferencia entre emir, visir y cadí.
Pregunta de Ciencias Sociales · 1 respuesta · 4 votos · mejor respuesta de Mariiavera14
En resumen
El título de «emir» ha variado de significado a lo largo de la historia. Si bien al principio de lahégiradesignaba al jefe delmundo islámico, tras crearse los títulos desultánymalik(rey), el título de emir quedó desplazado para designar a dignidades menores u oficiales.
El título de «emir» ha variado de significado a lo largo de la historia.
Si bien al principio de lahégiradesignaba al jefe delmundo islámico, tras crearse los títulos desultánymalik(rey), el título de emir quedó desplazado para designar a dignidades menores u oficiales.
Con este sentido militar, fue utilizado enEgiptooSiriaen la época de losayubíesy de losmamelucos.
Los emires mandaban grupos de 100 hombres y los emires de la guardia de la realeza.
Este título es también utilizado para designar a todos los descendientes deMahomay actualmente designa a los príncipes de las casas reales.
Enal - Ándalus, los jefes de Estadoomeyasostentaron el título de emir desde 773.
Abderramán Ifue el primero en adoptar este título, independizó política y administrativamente a al - Ándalus delcalifato Abasí, pero mantuvo la unidad religiosa que se concretó en el reconocimiento de la autoridad meramente espiritual delcalifa.
Solo en 929, el emirAbderramán IIIadoptó el título de califa.
Se llamajerifesa los descendientes de Mahoma por su hijaFátima az - Zahra.
En el caso de que el jerife ejerza un cargo de alto prestigio, se le llama emir.
Por extensión, se llama jerife a cualquier persona de origen noble.
Visir(delárabe, وزيرwazīr) es, en un contexto históricoislámico, un cargo equivalente al de ministro, asesor ovalidode un monarca.
La figura del visir en la época musulmana cobró importancia cuando loscalifasabasíesadoptaron las formas de laextinta monarquíapersa.
El califa se rodeaba de pompa y se convertía en un ser misterioso e invisible, que gobernaba por medio de un primer ministro que generalmente cumplía la doble función de mantener al monarca alejado de las ingratas tareas administrativas y al tiempo atraer sobre sí mismo las responsabilidades y cuentas que pudieran pedirse sobre la acción de gobierno, manteniendo así intacta la reputación del califa, jefe temporal y espiritual de la comunidad.
La figura no tiene nada de original : no está ligada únicamente al califato ni tampoco a un contexto islámico, aunque fuera de él no se usa el términovisir.
En el oriente musulmán (Máshreq) muchos visires eran persas, personas que - quizá por su tradición cultural - estaban más preparadas para asumir las tareas de administración de un gran territorio que sus jefes, los califasárabeso lossultanes otomanos, unos y otros procedentes de tradiciones culturalesnómadaso en cualquier caso ligadas a pequeños Estados.
Los visires ejercían en ocasiones el poder de facto, dejando a los monarcas como meras figuras legitimadoras de su autoridad, tal y como ocurría en Europa con los validos de losreyes.
Uncadí(plural : cadíes)(en árabe قاضى) es un gobernantejuezde los territorios musulmanes, que reparte las resoluciones judiciales en acuerdo con la ley religiosa islámica (lasharia).
La palabra "cadí" significajuzgaromagistrado.
De acuerdo con el derecho musulmán, los cadíes deben basar sus sentencias en laijma, aconsejados por losulemas.
Si las sentencias no parecen conformes al derecho, se las somete almufti, que pronuncia en último recurso.
Del cadí se espera el máximo ejemplo de moral y buenas costumbres, al igual que un amplio conocimiento y comprensión delderechoy delCorán.
Debe dar con su conducta muestras de valor y ecuanimidad, así como firmeza en sus decisiones.
El nombramiento de los cadíes era una prerrogativa exclusiva de los soberanos, que los nombraban al igual que a susvisiresy secretarios.
Su cargo revestía gran dignidad y se sabe de su importancia dentro de la sociedad andalusí.
De hecho, los cadíes se convirtieron en los virtuales censores de las máximas autoridades y en el único freno con que contaba el pueblo frente a las arbitrariedades de sus gobernantes.
Su poder era indiscutible, y la sencillez de costumbres, la modestia y su incorruptibilidad eran condiciones ampliamente reconocidas.
Los cadíes contaban con gran respeto entre la población, ya que eran los encargados de mantener el orden e impartir justicia, y el monarca pocas veces se atrevía a quebrar sus sentencias.
El cargo estaba limitado por la potestad del soberano de turno, que podía solicitar la renuncia.
Era justamente ese el medio por el cual un cadí dejaba su cargo : nunca el emir o califa echaba a sus jueces, sino que eran éstos quienes se apartaban de su magistratura.
Tal era la condición de respetabilidad y jerarquía de un juez que pocas veces los monarcas se atrevieron a quebrantar esta norma.
El título de «emir» ha variado de significado a lo largo de la historia.