El gas natural es un recurso no renovable, es una capa que se encuentra sobre el petróleo, y es aplicable en la industria y en los hogares, para cocinar.
Los yacimientos de petróleo casi siempre llevan asociados una cierta cantidad de gas natural, que sale a la superficie junto con él cuando se perfora un pozo.
Sin embargo, hay pozos que proporcionan solamente gas natural.
Éste contiene elementos orgánicos importantes como materias primas para la industria petrolera y química.
Antes de emplear el gas natural como combustible se extraen los hidrocarburos más pesados, como el butano y el propano.
El gas que queda, el llamado gas seco, se distribuye a usuarios domésticos e industriales como combustible.
Este gas, libre de butano y propano, también se encuentra en la naturaleza.
Está compuesto por los hidrocarburos más ligeros, metano y etano, y también se emplea para fabricar plásticos, fármacos y tintes.