Labatalla de Caseros, de1852, significó un punto de inflexión en lahistoria argentina : la caída de la dictadura deJuan Manuel de Rosasdejaba abierto el camino para la organización constitucional del país.
Pero la división en partidos que había dominado el período anterior seguía presente, y los partidos que habían ayudado en la victoria esperaban dirigir el proceso : losfederalesse apoyaban en el prestigio y el poder militar y económico del vencedor, generalJusto José de Urquiza, para sancionar una constitución enteramente federal.
Por su lado, losunitariosy muchos de los dirigentes deBuenos Airesquerían una constitución unitaria, o al menos que consagrara el predominio de esa provincia.
Urquiza se adelantó y, por medio delAcuerdo de San Nicolás, invitó a las provincias a la formación de un Congreso Constituyente enSanta Fe, que terminaría sancionando laconstitución argentina de 1853.