La expansión del comercio mundial tiene sus orígenes en la Europa
feudal.
A pesar de que se tenía un mecanismo o sistema bastante cerrado, que
giraba en torno a la relación del señor con sus siervos y al aprovechamiento
del poderío que cada uno pudiese tener de las tierras, a comienzos del siglo
XII comienzan a ocurrir cambios importantes que fomentan el crecimiento de la
actividad comercial y el intercambio de productos, dada la expansión
demográfica y del espacio agrícola, además de la expansión de las colonias.
Dichos cambios obligan a los señores feudales a desarrollar actividades
productivas alternativas a la agricultura y la ganadería, como la industria
artesanal, por ejemplo, y es allí donde comienza a expandirse de forma
particular el comercio a nivel mundial.
Junto a todo esto evoluciona el sistema de relaciones personales de
patrono y trabajador, estableciéndose ahora un sistema horizontal - cooperativo de
redes de relaciones comerciales y de intercambio de servicios para la compra
y venta de mercancías y el manejo de préstamos ; una red
comercial interregional que abarcará no sólo toda Europa sino también ahora
grandes zonas de comercio en
regiones del Cercano Oriente, en Asia oriental y al norte
de Africa.
Es así entonces que : La
expansión acelerada del comercio mundial comenzó en la Europa feudal a lo largo
de la Edad Media y ; La evolución del comercio mundial se debe a expansión
demográfica y del espacio agrícola que
empujó un cambio en el sistema de explotación agrícola y relación entre el señor
feudal, trabajador y terrazgos hacia la construcción de un sistema horizontal y
cooperativo de redes comerciales de intercambio de productos y servicios.
Por
otro lado, las consecuencias del comercio mundial en el ordenamiento de los
países han sido la gran cantidad de mejoras que desde sus orígenes en la Edad
media pudieron verse de las vías y de los medios de comunicación a causa de los
distintos avances tecnológicos, mayormente en cuanto a servicios de transporte.
Hay también un importante mejora de las vías de navegación debido a la necesidad
apremiante de mejorar la dinámica comercial regional e internacional desde
Europa.
La tendencia en el futuro puede ser seguir expandiéndose por parte de
cada país de forma individual hacia los demás países y así ir creando cada vez
más redes comerciales que comuniquen a todos los países unos con otros y
faciliten el intercambio, no sólo de productos y servicios, sino, de forma más general, de información y conocimientos que pueden ser beneficiosos para la humanidad.