En resumen

Se analiza el origen de la vegetación centroamericana y la función de la región como puente biológico. A partir de una cartografía de la vegetación se estudian las diversas formaciones vegetales desde un punto de vista fisonómico - estructural y florístico.

Mejor respuesta

Andjonas
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Se analiza el origen de la vegetación centroamericana y la función de la región como

puente biológico.

A partir de una cartografía de la vegetación se estudian las

diversas formaciones vegetales desde un punto de vista fisonómico - estructural y

florístico.

Las transformaciones de la vegetación crean un impacto importante en

el medio ambiente.

Por último se analizan las políticas de protección en América

Central.

La personalidad geográfica de América Central se encuentra en la diversidad.

Los

contrastes en la estructura geológica, el relieve, el clima y la vegetación provocan un sorprendente

mosaico de paisajes naturales.

Estos contrastes se observan tanto a nivel de la

totalidad de la región, como en cada uno de los países.

El carácter montañoso del relieve

es uno de los factores que originan la diversidad, ya que provoca cambios relevantes

en el clima y en las formaciones vegetales según la altitud y su exposición

La disposición del relieve acentúa estos contrastes entre las dos vertientes.

La

cordillera volcánica, generalmente muy elevada, se orienta hacia el Pacífico creando

llanuras litorales angostas en este sector, todo lo contrario ocurre con las extensas llanuras

caribeñas de Nicaragua y Costa Rica.

Además de este sistema montañoso volcánico

con dirección noroeste a sureste, se encuentran los sistemas montañosos de Guatemala

y Honduras, que se desarrollan en forma paralela de oeste a este, creando valles

y altiplanicies interiores abrigadas.

La repartición de la lluvia en América Central disminuye hacia el norte, lo mismo

que de este a oeste, es decir de la vertiente Caribe a la Pacífica ; así todo el lado

Caribe es más lluvioso que el Pacífico, excepto el sector pacífico sur de Costa Rica y

el Darién panameño (Lamarre, 1991).

Hasta luego salu2.