A lo largo de nuestra historia, se han dado múltiples explicaciones
al origen de la vida, que varían en cada época y cultura, y van desde lo
mitológico hasta lo científico.
Sin embargo, aun cuando algunas pueden
ser contradictorias, la mayoría tienen un aspecto en común : en general,
se asume que la vida se originó en la misma Tierra.
Por alguna razón,
nos hemos sentido más cómodos suponiendo que nuestros orígenes tuvieron
lugar aquí mismo, en nuestra propia casa.
Por ejemplo, casi todas las
corrientes mitológicas y religiosas asumen que "los cielos" están
dominados por los dioses, mientras que la Tierra es el lugar destinado a
"los mortales", ya sean plantas, animales o seres humanos, y que tales
mortales fuimos "creados" aquí desde el principio.
Esta tendencia de suponer, o mejor dicho, de asumir que la vida en la
Tierra se originó aquí no es particular de la religión o la mitología,
también ha penetrado en las ideas científicas antiguas y modernas, a tal
grado que se le ha dado un nombre : se le conoce como hipótesis
endógena.
Por ejemplo, en la década de los años treinta, A.
I. Oparin en
Rusia y J.
B. S.
Haldane en Inglaterra propusieron, cada uno por su
cuenta, un escenario en el que las primeras moléculas orgánicas útiles
para la vida se crearon en la superficie de la Tierra a partir de
compuestos de carbono y nitrógeno relativamente simples.
De acuerdo con
el modelo de Oparin y Haldane, estos compuestos orgánicos adquirieron
cada vez mayor complejidad, y eventualmente evolucionaron para dar
origen a los primeros organismos unicelulares, en los mares primitivos
de la Tierra.
Mensaje en una botella
Años más tarde, las ideas de estos dos investigadores inspiraron a S.
L. Miller y H.
C. Urey de la Universidad de Chicago, a realizar un
experimento en el que simulaban las condiciones primitivas de la Tierra
en una botella de vidrio.
Miller y Urey depositaron en la botella
diversos compuestos simples como amoniaco, hidrógeno, agua y algunos
otros, e irradiaron la mezcla con luz ultravioleta y rayos X, los cuales
se suponía que existían en la superficie de la Tierra primitiva debido a
la ausencia de oxígeno en la atmósfera.
El resultado de este
experimento fue sorprendente, ya que después de un tiempo se obtuvieron
moléculas orgánicas complicadas, como algunos aminoácidos y bases
nitrogenadas que son fundamentales para los organismos vivos.
De esta
manera, Miller y Urey mostraron que era perfectamente posible obtener
moléculas orgánicas complejas a partir de compuestos químicos sencillos
con relativa facilidad, lo cual representó una especie de confirmación
de las ideas de Oparin y Haldane.
Este histórico experimento marcó un hito en el desarrollo de las
teorías sobre el origen de la vida, ya que posteriormente muchos otros
investigadores realizaron experimentos similares, aunque más
sofisticados, para producir moléculas orgánicas más complicadas y en
mayores cantidades que las que obtuvieron Miller y Urey, pero siempre
con la idea de obtenerlas a partir de compuestos sencillos que se
encontraran bajo condiciones físicas y químicas similares a las que
prevalecían en la Tierra primitiva.
En otras palabras, tanto Oparin y
Haldane, como Miller y Urey, y muchos otros investigadores que les
siguieron, han asumido que la vida en la Tierra se originó en la misma
Tierra.
Solamente algunos escritores de ciencia ficción, y algunos
científicos arriesgados (como Fred Hoyle), habían imaginado que los
primeros procesos biológicos que eventualmente condujeron a los seres
vivos, pudieron haberse llevado a cabo afuera, es decir, en el espacio
exterior.
Sin embargo, hasta antes de la década de 1980, estas ideas no
habían sido más que especulaciones sin fundamento.
Pero en los últimos
veinte años se ha acumulado evidencia que sugiere que los primeros
procesos que originaron la vida en la Tierra no se dieron aquí mismo,
sino que tuvieron lugar fuera de nuestro planeta.
Pero antes de que
discutamos las razones por las que se cree que la vida pudo haberse
originado en el espacio exterior y los aspectos a favor y en contra de
esta nueva hipótesis, debemos definir qué entendemos por "origen de la
vida".
La información necesaria.