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Un cuento con palabras graves esdrujulas y agudas?

Un cuento con palabras graves esdrujulas y agudas.

En resumen

Había una vez un hombre que salió un día de su casa para ir al trabajo, y justo al pasar por delante de la puerta de la casa de su vecino, sin darse cuenta se le cayó un papel importante.

Mejor respuesta

Brendahhernande
5

Había una vez un hombre

que salió un día de su casa para ir al trabajo, y justo al pasar por delante de

la puerta de la casa de su vecino, sin darse cuenta se le cayó un papel

importante.

Su vecino, que miraba por la ventana en ese momento, vio caer el papel,

y pensó : - ¡Qué descarado, el tío va y tira un papel para

ensuciar mi puerta, disimulando descaradamente!

Pero en vez de decirle nada, planeó su venganza, y

por la noche vació su papelera junto a la puerta del primer vecino.

Este estaba

mirando por la ventana en ese momento y cuando recogió los papeles encontró

aquel papel tan importante que había perdido y que le había supuesto un

problemón aquel día.

Estaba roto en mil pedazos, y pensó que su vecino no sólo

se lo había robado, sino que además lo había roto y tirado en la puerta de su

casa.

Pero no quiso decirle nada, y se puso a preparar su venganza.

Esa noche

llamó a una granja para hacer un pedido de diez cerdos y cien patos, y pidió

que los llevaran a la dirección de su vecino, que al día siguiente tuvo un buen

problema para tratar de librarse de los animales y sus malos olores.

Pero éste,

como estaba seguro de que aquello era idea de su vecino, en cuanto se deshizo

de los cerdos comenzó a planear su venganza.

Y así, uno y otro siguieron fastidiándose

mutuamente, cada vez más exageradamente, y de aquel simple papelito en la

puerta llegaron a llamar a una banda de música, o una sirena de bomberos, a

estrellar un camión contra la tapia, lanzar una lluvia de piedras contra los

cristales, disparar un cañón del ejército y finalmente, una bomba - terremoto que

derrumbó las casas de los dos vecinos.

Ambos acabaron en el hospital, y se pasaron una

buena temporada compartiendo habitación.

Al principio no se dirigían la

palabra, pero un día, cansados del silencio, comenzaron a hablar ; con el

tiempo, se fueron haciendo amigos hasta que finalmente, un día se atrevieron a

hablar del incidente del papel.

Entonces se dieron cuenta de que todo había

sido una coincidencia, y de que si la primera vez hubieran hablado claramente,

en lugar de juzgar las malas intenciones de su vecino, se habrían dado cuenta

de que todo había ocurrido por casualidad, y ahora los dos tendrían su casa en

pie.

Y así fue, hablando, como aquellos dos vecinos

terminaron siendo amigos, lo que les fue de gran ayuda para recuperarse de sus

heridas y reconstruir sus maltrechas casas.