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Un cuento con los siguientes escenario una calle oscura y sin gente?

Un cuento con los siguientes escenario una calle oscura y sin gente.

En resumen

En la parte oscura de la ciudad Sandro consiguió su dosis, y buscó un lugar donde autodestruirse sin que nadie lo molestara. Con sus pasos flojos se adentró en oscuras callejuelas.

Mejor respuesta

Abrahamers123
8

En la parte oscura de la ciudad

Sandro consiguió su dosis, y buscó un lugar donde autodestruirse sin que nadie lo molestara.

Con sus pasos flojos se adentró en oscuras callejuelas.

En aquel mundillo reinaban las sombras, y

rondaban por allí los que buscaban su cobijo, por diferentes razones.

Caminó por el medio de la calle ; por allí rara vez cruzaba algún auto.

Pasaba a veces alguna

patrulla policial, mas nunca se detenían, aunque vieran sombras huyendo agazapadas, o brillara

alguna luz en los edificios abandonados.

Sandro se detuvo frente a la fachada de un edificio ruinoso.

Giró en todas direcciones, tambaleándose ;

no quería que lo vieran entrar, quería estar solo, pues no pensaba compartir.

Apenas empujó la puerta ésta se abrió, y la cerró apenas pasó.

Torpemente buscó el encendedor

revisando sus bolsillos.

Iluminando sus pasos con la llama del encendedor, atravesó un corredor

mugroso y entró a una habitación que ni se molestó en revisar ; solo se sentó recostado a la pared , y

comenzó su ritual de autodestrucción, que ya necesitaba febrilmente tras unos días de abstinencia.

Al rato sus pensamientos se diluían, viajaban, se mezclaban en un carnaval de imágenes, de sonidos

nunca escuchados, se perdían en un mundo de ideas informes, de colmillos, dientes puntiagudos… - ¿¡Colmillos?

- gritó Sandro y se estremeció.

Veía colmillos y ojos brillantes, y estaban allí, en la habitación, y se iban acercando, y eran muchos.

Intentó levantarse, pero sus fuerzas sólo dieron para que se arrastrara.

Cerca de la puerta, manos como

garras, de uñas largas y curvas, hicieron presa de él, luego vinieron las mordidas, seguidas por los ruidos de succión, y los gritos de Sandro.

Aquellas callejuelas oscuras estaban infectadas de vampiros, y cada vez eran más, y la gente de la

ciudad lo ignoraba, pues no quería mirar hacia esa parte, y no les importaba lo que le pasara a gente como Sandro.

Autor : Jorge Leal.