El cuerpo empezó a caer desde muy alto, se podría decir que hasta más de 100 metros de altura.
La caída se dio por una simple casualidad, dos niños fueron a escondidas a la azotea de un edificio, y estando allí comenzaron a jugar a las escondidas.
Mientras uno de ellos contaba, el otro corría a esconderse, cuando se tropezó con un ladrillo que había allí y cayó al vacío.
El niño cayó de manera rápida, aunque parecía muy lenta.
Había mucho viento, por lo que su ropa y su cabello se batían mucho.
Él solo cerró los ojos, respiró profundo y justo antes de llegar al suelo, su mente quedo en blanco.
Espero que te sirva la ayuda.