En resumen

|Pequeña Oda al Instante Perfecto Afuera aguardan el deber, la angustia , mientras, sentado, alargo los minutos con un libro en las manos. No leo o leo muy poco. Pienso, divago, sueño. No me apresuro.

Mejor respuesta

Jeremypaguay
6

|Pequeña Oda al Instante Perfecto

Afuera aguardan el deber, la angustia

, mientras, sentado, alargo los minutos

con un libro en las manos.

No leo o leo muy poco.

Pienso, divago, sueño.

No me apresuro.

A veces oigo que me llaman,

suavemente, sin rigor, sólo con una pizca de inquietud.

Pierdo el tiempo y no me remuerde.

Justificado por la necesidad

y al abrigo de toda

censurame siento,

por fin, libre y solo.

Eso te puede ayudar.