Huckleberry Finn es compañero de Tom Sawyer.
Estos dos niños simpáticos, traviesos, alocados a
veces, han contribuido a la fama de Mark Twain más que ninguno de los
personajes surgidos de su extraordinaria imaginación, sin duda porque al
pintarlos mezcló en su paleta muchos recuerdos de su propia vida.
No todas las aventuras que describe en este libro son dignas de ser
imitadas por los jóvenes lectores.
Pero quienes obran mal en estos
episodios son castigados ; y a menudo lo que parecen locuras no son más
que el fruto de una desbordada fantasía infantil en un momento en que la
historia de los Estados Unidos es también un tejido de extrañas
aventuras, el latir de un pueblo adolescente que busca su equilibrio.