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Me pueden decir 10 poemas inventados por ustedes por favor y que sean un poco largos?

Me pueden decir 10 poemas inventados por ustedes por favor y que sean un poco largos.

En resumen

De amor de que. Cualquieras. Aqui ten unos. Estos te sirven? Espero que si Que dulcísimos labios de fresas o de flor de azahar, que sorben del azúcar el oro de su aliento y del calor la pulpa roja de besar.

Mejor respuesta

Karmar11
10

De amor de que.

Cualquieras.

Aqui ten unos.

Estos te sirven?

Espero que si

Que dulcísimos labios de fresas o de flor de azahar,

que sorben del azúcar

el oro de su aliento

y del calor la pulpa

roja de besar.

Que florentísimas mejillas de rosas o napal,

que la templanza queman

del tacto de mis dedos

y asoma por las yemas

mi alma a tiritar.

Que brillantes pestañas de acantilado o de volar,

que cubren con su seda

partículas del cielo,

lo mismo que traviesas

alas de cristal.

Que luciente cabello de ríos o enlunado mar,

que entalla ondas ilesas

en el torso del viento,

lo mismo que en la arena

las olas dejan sal.

Que tiernísimo asombro de gacela crepuscular,

que asoma la cabeza

cortando el horizonte,

pero cuando esta cerca

mira sin mirar.

Que fresquísima sonrisa de Abril o de manantial,

que sale por tu boca

y baila en mis pestañas

igual que la gaviota

vuela sobre el cielo.

Con el ruido del eclipse

la noche quitó su enagua,

la luna del gran silencio

nuestra azotea palpaba

y mientras cubría tu rostro

el lucero de su andanada

yo te tenía en mis brazos

en el balcón de la playa.

Sobre la arena embestían

los toros bravos del agua

y traernos el océano

sus doce olas de plata

por la pampa de mi pecho

tu mejilla quedó varada.

En el mundo de los sueños

tus dos ojitos nadaban,

la brisa cruzó la costa

como una lengua salada

y el frescor de sus caricias

ponía en tus dos pestañas

la veleta de los trigos

y una sonrisa en mi cara.

Como una lengua salada

y el frescor de sus caricias

ponía en tus dos pestañas

la veleta de los trigos

y una sonrisa en mi cara.

¡Que alegría!

, ¡que dulzura!

Emanaba su joven alma,

mi hijo pequeño dormía

y algo bonito soñaba,

que por eso en mis dos ojos

la ternura vino a la fragua,

que tres meses tienen sus muecas

que sus labios son escarlata

y por su piel de alabastro

mi corazón se derrama.