Me podrían ayudar?
Me podrían ayudar! Necesito una leyenda que sea contada por sus abuelitos o sus familiares PORFA! AYÚDENME!
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En resumen
Dice la historia que hace muchos, muchísimos años, un muchacho se levantó una mañana muy temprano para ir a cazar. Caminó tranquilo hacia las montañas y al llegar a su destino, vio cómo en la cima de una de ellas, un águila enorme descendía del cielo y se posaba sobre su nido.
Dice la historia que hace muchos, muchísimos años, un muchacho se levantó una mañana muy temprano para ir a cazar.
Caminó tranquilo hacia las montañas y al llegar a su destino, vio cómo en la cima de una de ellas, un águila enorme descendía del cielo y se posaba sobre su nido.
Lo que más le llamó la atención fue que el águila llevaba una serpiente, rígida como un palo, bien sujeta con el pico.
– ¡Vaya, hoy el águila está de suerte!
¡Acaba de amanecer y ya ha conseguido alimento para su cría!
La reina de las aves, creyendo que la serpiente estaba muerta, la dejó caer junto a su hijito y remontó el vuelo para ir a buscar más.
¡Qué equivocada estaba!
En cuanto desapareció en el horizonte, la serpiente se desenroscó, abrió la boca y mostró sus afilados y venenosos colmillos al indefenso polluelo ¡El pobre no tenía escapatoria y la miraba aterrado!
Por suerte el cazador lo estaba observando todo, y cuando estaba a punto de hincarle el diente, agarró su arco, afinó la puntería y lanzó una flecha mortal al peligroso reptil, que se quedó quieto para siempre.
Después echó a correr hacia el nido, angustiado por si el aguilucho había sufrido alguna herida.
¡Cuánto se alegró al ver que estaba sano y salvo!
Con mucho cuidado, lo tomó entre sus manos con suavidad, y acariciándole las plumitas se alejó del lugar.
Al rato el águila regresó y comprobó con horror que su retoño ya no estaba.
Desesperada sobrevoló la zona a toda velocidad y distinguió a un joven que se lo llevaba camino de la ciudad.
Rabiosa, descendió en picado y se interpuso en su camino.
– ¡Eh, tú, ladrón!
¿A dónde vas con mi chiquitín?
– ¡Me lo llevo a mi casa!
La serpiente que cazaste no estaba muerta y casi se lo come de un bocado ¡Quiero ponerlo a salvo!
El águila se entristeció y sus ojos se llenaron de lágrimas.
– ¿Me estás diciendo que soy una mala madre?
– ¡No, de ninguna manera!
Imagino que eres una madre buena y cariñosa como todas, pero debes reconocer que has cometido un gravísimo error.
– ¡Lo sé y estoy muy apenada por ello!
Siempre estoy pendiente de proteger a mi pequeño porque le quiero más que a mí misma.
Te juro que pensaba que la serpiente estaba muerta y que no corría ningún peligro.
– Ya, pero…– Sin duda fue un descuido y no volverá a suceder.
Devuélvemelo, por favor, y yo te recompensaré.
– ¿Ah, sí?
¿Y cómo lo harás?
– ¡Seré generosa contigo!
Voy a concederte las dos cualidades más valiosas que poseo.
– ¿Dos cualidades?
No entiendo a qué te refieres.
– ¡Sí!
A partir de ahora tendrás una visión tan aguda como la mía y tanta fuerza como estas dos alas.
Nadie podrá vencerte y te aseguro que llegará un día en que te llamarán águila como a mí.
El cazador pensó que era un trato fantástico y, ciertamente, el águila parecía desconsolada y arrepentida de verdad.
En lo más hondo de su corazón sintió que tenía que darle una nueva oportunidad porque al fin y al cabo, en esta vida todos cometemos errores alguna vez.
Sin pensarlo más, levantó sus manos callosas y entregó la pequeña cría a su amorosa mamá.
Pasaron varias primaveras y la promesa del águila se cumplió.
El muchacho se convirtió en un hombre muy hábil y más fuerte de lo normal, capaz de cazar animales gigantescos y de participar en la defensa de su ciudad cada vez que entraban enemigos ¡Un auténtico héroe al que todos los vecinos querían y admiraban!
También pasó el tiempo para el pequeño aguilucho, que jamás olvidó quién le había salvado la vida cuando era chiquitín.
Como era de esperar creció muchísimo, y cuando se transformó en un águila grande y hermosa, decidió no separarse nunca de su amigo el cazador.
Siempre a su lado, le protegía día y noche desde las alturas como un perro guardián que vela por su amo a todas horas.
La fama del cazador y de su ave protectora se hizo tan grande que toda la gente empezó a llamarle “el hijo del águila”, y a la tierra donde vivía, Albania, que significa “tierra de las águilas”.
Hermosa historia ¿verdad?
Respuesta : Este relato se relaciona con la leyenda de los Pueblos Azucareros del Norte Argentino, que cuenta sobre un pacto entre los dueños de los ingenios y el Diablo, en el cual se comprometían a entregar un peón…
Hola no entiendo que es la palabra urgente pero espero que estes pasando muy bien tu dia porque yo siExplicación : Yo nose porque tengo que colocar ese de explicacion pero te explicare 1 + 1 = 2.
Respuesta : Explicación : Narración popular que cuenta un hecho real o fabuloso adornado con elementos fantásticos o maravillosos del folclore, que en su origen se transmite de forma oral.