Estaba Nadia en su casa
Comiendo tamales con grasa
Comió tantos en su casa
Que se la llevo la calabaza.
Tenía la muerte en su lista
A Michell como pendiente,
Más no la reconoció
Porque se había quedado sin dientes.
Por andar comiendo naranja
A Valeria se le atoró en el pescuezo,
Ahora la muerte canija,
De ella no dejo un solo hueso.
Estaba Vania sentada en el balcón
Y de repente que pasa un muchachón
Y le dice con su vozarrón
¿A qué horas nos vemos en el panteón?
A Blanca la atropelló un camión
Ahora descansa en el panteón,
Quiere venir la chalaca
Y formar su parrandón.