Respuesta : Existió alguna vez una bella jóven de ojos azulados y cabellos de color carbón, era de esas pocas muchachas tan expresivas a las cuáles la empatia jamás faltaba, Sabía amar y valorar su vida, cualquiera que escuchará alguna de sus reflexiones podría llorar y hasta un gracias le daría, hacer obras de caridad no faltaban.
Ante todo ésto, no era una señorita perfecta, podía gritar de impotencia cómo una persona normal.
Forzar a sí misma a sonreirle a los demás cuándo se esmeraba por esconder su profunda tristeza era algo que comúnmente hacía.
Bailar burlonamente cuándo de ganar se trataba.
Pero a pesar de todas las adversidades, gozar y gustar de la vida era algo que nunca faltaba.
( Perdona si no te gusta, no tenía mucha inspiración para crear alguna historia mejor).