La principal característica que hace a un relato un clásico es su capacidad de no envejecer.
Es decir, que por más que pase el tiempo, el relato / novela / narración siga permitiendo a los lectores relacionarse e identificarse con él.
Según uno de los mayores estudiosos del siglo XX acerca de las características que convierten a un texto en clásico, Frank Kermode afirma que : “Tu clásico es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste con él”.
En otras palabras, un texto que logra ser reinterpretado por distintas generaciones.