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Historia de Ghanem Ben - Ayub y de su Hermana Fetnah resumen y su moraleja?

Historia de Ghanem Ben - Ayub y de su Hermana Fetnah resumen y su moraleja.

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Respuesta : Explicación : HISTORIA DE GHANEM BEN - AYUB Y DE SU HERMANA FETNAH Y Schahrazada dijo : “He llegado a saber, ¡oh rey afortudado!

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Respuesta : Explicación : HISTORIA DE GHANEM BEN - AYUB Y DE SU HERMANA FETNAH

Y Schahrazada dijo :

“He llegado a saber, ¡oh rey afortudado!

Que en la antigüedad de los tiempos, en lo pasado de los siglos y de las edades, hubo un mercader entre los mercaderes que era riquísimo y padre de dos hijos.

Se llamaba Ayub, y su hijo varón, Ghanem ben - Ayub, fue conocido después par el sobrenombre de El - Motim El - Masslub, y era tan hermoso como la luna llena, y estaba dotado de una elocuencia maravillosa.

La hija, hermana de Ghanem, se llamaba Fetnah, nombre muy merecido por sus encantos y su hermosura.

Al morir Ayub les dejó grandes riquezas….

En este momento de su relato, vio Schahrazada nacer el día y se calló discretamente.

PERO CUANDO LLEGÓ LA 37a NOCHE

Prosiguió en esta forma :

Al morir el mercader Ayub les dejó grandes riquezas, y entre otras cosas, cien cargas de sederías, brocados ytelas preciosas, y cien vasijas llenas de vejigas de almizcle puro.

Todo cuidadosamente empaquetado, y en cada fardo se veía escrito con grandes caracteres : DESTINADO A BAGDAD, pues Ayub no pensaba morirse tan pronto, y quería ir a Bagdad para vender sus preciosas mercancías.

Pero llamado a la infinita misericordia de Alah, y pasado el tiempo del luto, el joven Ghanem pensó realizar el viaje a Bagdad que tenía proyectado su padre.

Despidióse, pues, de su madre, de su hermana Fetnah, de sus parientes y de sus vecinos, y se fue al zoco, donde alquiló los camellos necesarios, cargó en ellos sus fardos, y aprovechó la salida de otros comerciantes para Bagdad a fin de ir en su compañía, y así marchó, después de poner su suerte en manos de Alah el Altísimo.

Y Alah lo resguardó de tal modo, que no tardó en llegar a Bagdad sano y salvo con todas sus mercaderías.

Apenas llegado a Bagdad, se apresuró.

A alquilar una casa hermosísima, que amuebló suntuosamente, tendiendo por todas partes magníficas alfombras, colocando divanes y almohadones, sin olvidar los cortinajes en puertas y ventanas.

Después mandó descargar todas las mercaderías y descansó de las fatigas del viaje, esperando tranquilamente que todos los mercaderes y personas notables de Bagdad fuesen, unos tras otros, a desearle la paz y darle la bienvenida.