• Recorrió la estancia con paso ligero y rápido ; se sentó en las diversas sillas, acercándolas a la mesa y reconstruyendo sus posiciones.
Comprobó cuanta extensión de jardín se veía desde allí ; examinó el suelo, el techo y la chimenea… • Pidió al hotel de Plymouth confirmar la presencia de León Sterndale allí la noche del crimen.
• Salió al césped, entró por la ventana, recorrió la sala de estar y subió al dormitorio… Dio un rápido vistazo por el dormitorio y acabó de abrir la ventana, lo que pareció proporcionarle un nuevo motivo de excitación, ya que se asomó a ella con sonoras exclamaciones de interés y júbilo.
• A continuación bajó, la escalera apresuradamente, salió por la ventana abierta, se tiró boca abajo en el césped, se puso en pie de un salto y volvió a entrar en la estancia… • Examinó la lamparilla, que era de las corrientes, con minucioso cuidado y tomando ciertas medidas en su depósito.
Hizo, con su lupa, un puntilloso escrutinio de la pantalla de talco que recubría la parte superior de la misma, y rascó algunas cenizas que había adheridas a su superficie, poniendo algunas de ellas en un sobre, que acto seguido se guardó en su cuaderno de bolsillo.