En el Primer Acto de la Celestina, Sempronio y Calisto abandonan la escena dejando solos a Celestina y Pármeno.
Estos dos comienzan a hablar del amor de Calisto por Melibea y que no puede ser cuestionado porque el amor no escucha a la razón.
Pármeno le expresa que es fiel a su amo, y que no es afecto de Sempronio, no le parece un buen consejero.
La discusión entre en historias del pasado, Pármeno está frustrado y entra en sollozos, rechazando a Celestina, la cual le indica sobre la posesión de unos bienes que la madre de Pármeno le encomendó.
Pármeno se debate entre su servidumbre a Calisto y Celestina, esta última lo induce al amor y hacia la concordia de Sempronio, ambos personajes caen en una clase de conspiración.