La facilidad o dificultad de mantener un criterio depende del tópico en cuestión, las habilidades que el orador tenga - especialmente en persuasión - , y la presión que ejerza el grupo.
Los argumentos tienen como finalidad demostrar, refutar o justificar algún asunto en cuestión, y depende de los factores ya mencionados.
El grupo y la necesidad de hacerlo depende del tipo de discusión que se esté presentando, y las reglas en las cuales radique.
Por ejemplo, una mesa redonda, con un equipo más formado y adiestrado que otro, tiene ventaja sobre este, y por lo tanto habilidad para ejercer presión.