El hombre del saco de Miguel Cisneros leyenda?
El hombre del saco de Miguel Cisneros leyenda.
El hombre del saco de Miguel Cisneros leyenda.
En resumen
Había un matrimonio que tenía tres hijas y como las tres eran buenas y trabajadoras les regalaron un anillo de oro a cada una para que lo lucieran como una prenda.
Había un matrimonio que tenía tres hijas y como las tres eran buenas y trabajadoras les regalaron un anillo de oro a cada una para que lo lucieran como una prenda.
Y un buen día, las tres hermanas se reunieron con sus amigas y, pensando qué hacer, se dijeron unas a otras : - Pues hoy vamos a ir a la fuente.
Era una fuente que quedaba a las afueras del pueblo.
Entonces la más pequeña de las hermanas, que era cojita, le preguntó a su madre si podía ir a la fuente con las demás ; y le dijo la madre : - No hija mía, no vaya a ser que venga el hombre del saco y, como eres cojita, te alcance y te agarre.
Pero la niña insistió tanto que al fin su madre le dijo : - Bueno, pues anda, vete con ellas.
Y allá se fueron todas.
La cojita llevó además un cesto de ropa para lavar y al ponerse a lavar se quitó el anillo y lo dejó en una piedra.
En esto, que estaban alegremente jugando en torno a la fuente cuando, de pronto, vieron venir al hombre del saco y se dijeron unas a otras : - Corramos, por Dios, que ahí viene el hombre del saco para llevarnos a todas - y salieron corriendo a todo correr.
La cojita también corría con ellas, pero como era cojita se fue retrasando ; y todavía corría para alcanzarlas cuando se acordó de que se había dejado su anillo en la fuente.
Entonces miró para atrás y, como no veía al hombre del saco, volvió a recuperar su anillo ; buscó la piedra, pero el anillo ya no estaba en ella y empezó a mirar por aquí y por allá por ver si había caído en alguna parte.
Entonces apareció junto a la fuente un viejo que no había visto nunca antes y le dijo la cojita : - ¿Ha visto usted por aquí un anillo de oro?
Y el viejo le contestó : - Sí, en el fondo de este costal está y ahí lo has de encontrar.
Conque la cojita se metió en el costal a buscarlo sin sospechar nada y el viejo, que era el hombre del saco, en cuanto ella se metió dentro cerró el costal, se lo echó a las espaldas con la niña guardada y se marchó camino adelante, pero en vez de ir hacia el pueblo de la niña, tomó otro camino y se marchó a un pueblo distinto.
E iba el viejo de lugar en lugar buscándose la vida, así que por el camino le dijo a la niña : - Cuando yo te diga : «Canta, saquito, canta que si no te doy con la palanca», tienes que cantar dentro del saco.
Y ella contestó que bueno, que lo haría así.
Y fueron de pueblo en pueblo y allí donde iban el viejo reunía a los vecinos y decía : - Canta, saquito, canta que si no te doy con la palanca.
Y la niña cantaba desde el saco :
"Por un anillo de oro
que en la fuente me dejé
estoy metida en el saco
y en el saco moriré".
Y el saco que cantaba era la admiración de la gente y le echaban monedas o le daban comida.
En esto que el viejo llegó con su carga a una casa donde era conocida la niña y él no lo sabía ; y, como de costumbre, puso el saco en el suelo delante de la concurrencia y dijo : - Canta, saquito, canta que si no te doy con la palanca.
Y la niña cantó :
"Por un anillo de oro
que en la fuente me dejé
estoy metida en el saco
y en el saco moriré".
Así que oyeron en la casa la voz de la niña, corrieron a llamar a sus hermanas y éstas vinieron y reconocieron la voz y entonces le dijeron al viejo que ellas le daban posada aquella noche en la casa de sus padres ; y el viejo, pensando en cenar de balde y dormir en cama, se fue con ellas.
Conque llegó el viejo a la casa y le pusieron la cena, pero no había vino en la casa y le dijeron al viejo : - Ahí al lado hay una taberna donde venden buen vino ; si usted nos hace el favor, vaya a comprar el vino con este dinero que le damos mientras terminamos de preparar la cena.
Y el viejo, que vio las monedas, se apresuró a ir por el vino pensando en la buena limosna que recibiría.
Cuando el viejo se fue, los padres sacaron a la niña del saco, que les contó todo lo que le había sucedido, y luego la guardaron en la habitación de las hermanas para que el viejo no la viera.
Y, después, cogieron un perro y un gato y los metieron en el saco en lugar de la niña.
La delos homosapies se la recomiendo.
Tendrán una vela, o tal vez es de día.
El hombre cocodrilo es el Adjetivo.