El Cuento
"El Castillo de Irás y No Volverás"es el relato de dos
hermanos, quienes emprendieron un largo viaje con el objetivo de honrar las
palabras de su padre al cuidarse el uno al otro y salvar la situación por la
cual estaba pasando su familia.
Situación
Inicial : Un pescador muy
pobre logra atrapar un pez enorme en su día de pesca, este le pide le deje
libre pero el pescador le explica que no puede ya que solo dependen de la pesca
para que él y su pareja puedan alimentarse.
El pez accede ir con él con la
condición de que cumpla un pacto : guardar dos espinas, las cuales tenia
conservar durante quince días y al término del plazo, recibiría dos hijos, de
los cuales debía cuidar y otorgarles una espina a cada uno como protección.
Conflicto : La pobreza de la familia lleva a que uno de los hermanos
decida ir a buscarles mejor calidad de vida, y antes de irse, pidió a su hermano
observase y cuidase de una botella con agua, si cambiaba de color es porque
algo malo le había pasado y debía ir a buscarlo.
Desarrollo : En la primera noche de bodas, el joven observo un castillo a
la lejanía, su esposa le dijo que era el castillo de Irás y No Volverás, ya que
aquellos que van, nunca regresan y estaba custodiado por una horrible bruja.
El
joven deside escabullirse y confrontar a la bruja pero cae derrotado ante su
hechizo.
Su hermano nota lo sucedido al ver que la botella que cuidaba cambió
de color y salió a buscarlo, topándose con el reino.
Le confundieron con su
hermano, con quien guardaban parecido, y también vio el mismo castillo,
recibiendo la misma explicación y por ende, entendiendo a donde podía estar su
hermano, así que fue a buscarle.
Desenlace : Al llegar, ve a su hermano hechizado, y la bruja lo
confronta pero su magia no surte efecto, así que buscó matarlo al poner sus
manos en su cuello y ahogarlo.
Con la espina del pescado, atacó a la bruja,
paralizándola y derrotandola.
Eso hizo que el hechizo desapareciese de su
hermano y de otros quienes fueron a confrontar a la malvada bruja, y como
premio por la valentía de ambos, el rey les permitió quedarse con esas tierras,
y al primer hermano, casarse con su hija.
Los dos hermanos lograron salvar a su
familia y mantuvieron la promesa de cuidarse el uno al otro, lo cual le trajo
muchas bendiciones.