Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros?
Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros. Pero el pueblo está todavía muy allá. Es el viento el que lo acerca. - Son como las cuatro de la tarde. Ese alguien es Melitón, junto con el vamos Faustino, Esteban y yo. Somos cuatro. Yo los cuento : dos delante, otros dos atrás. Miro más atrás y no veo a nadie. Entonces me digo : “Somos cuatro”. Hace rato, como a eso de las once, éramos veintitantos ; pero puñito a puñito se han ido desperdigando hasta quedar nada mas este nudo que somos nosotros. 1 El camino por el que van Melitón y los demás es… a - Frondoso b - Un desierto c - Deprimente d - Inmenso 2 ¿A qué se debe que cada vez sean menos caminantes? A - A la distancia b - A la incertidumbre c - A que no sabe a donde va d - A la desesperanza.