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Cuentos de Ciencia Ficcion Inventados Cortos ?

Cuentos de Ciencia Ficcion Inventados Cortos ? Porfavor Ayudenme.

En resumen

Lo inventare ahora mismo xD Habia una vez un niño que se llamaba Plácido, como era un niño muy pulcro, planchaba su ropa para ir a la playa. De pronto, una pulga con casco y antenas, planeó por la sala y aterrizó en la palma de la mano derecha de Plácido. - ¡Hola!

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Mariaeva014
2

Lo inventare ahora mismo xD

Habia una vez un niño que se llamaba Plácido, como era un niño muy pulcro, planchaba su ropa para ir a la playa.

De pronto, una pulga con casco y antenas, planeó por la sala y aterrizó en la palma de la mano derecha de Plácido.

- ¡Hola!

- dijo la pulga con casco y antenas - Soy Palmira la pulga marciana que vengo a este planeta de exploración.

Plácido estaba alucinado.

Era su primer contacto con una pulga exploradora de otro planeta.

- ¡Hola!

Yo Soy Plácido.

Sería un gran placer para mi, poderte ayudar en tu exploración.

- ¡Fenómeno!

- exclamó la pulga - Tenía un plan de vuelo preparado pero algo falló y no encuentro la planta en la que debería haber aterrizado.

- ¿Qué tipo de planta es?

- preguntó Plácido con ganas de colaborar.

- Es una palmera - respondió la pulga de otro planeta.

Plácido recordó que en el jardín tenían plantada una palmera y se ofreció a acompañar a la pulga exploradora hasta ella.

- ¡Muchas gracias!

- dijo la pulga - Yo creía que todos los terrícolas erais unos pelmazos pero veo que estaba equivocada.

Cuando Plácido y la pulga con casco y antenas, iban a abandonar la sala, la luz se apagó y quedaron a oscuras.

- ¡Ah!

- gritaba la pulga a pleno pulmón - ¡Esto es obra de la plaga estelar que quiere acabar con nosotros!

Plácido se reía del terror de la pulga marciana y le explicó que sólo se trataba de un corte de luz mientras arreglaban los cables de la plaza del pueblo.

Plácido palpó la pared hasta llegar a un armarito y de él sacó una palmatoria para alumbrar el camino.

En un breve plazo de tiempo, llegaron al jardín.

- ¡Esa es la palmera!

- anunció Plácido.

- Pero te será muy complicado alcanzar la punta.

- ¡No hay problema!

- contestó la pulga.

Y echando una de sus patas izquierdas a un bolsillo, sacó un paquetito con polvos mágicos.

Espolvoreó todo su cuerpo de pulga marciana y una nube de plata, ligera como una pluma, la elevó por los aires.

A Plácido le palpitaba el corazón y se le aceleraba el pulso de la emoción.

Nunca presenciara un hecho tan fantástico.

De repente, una nave de plástico aterrizó en la cumbre de la palmera y otra pulga con escafandra salió a recibir a su compañera.

- ¡Gracias, Plácido!

- gritó la pulga amiga - ¡Cuando termine la exploración volveré a visitarte!

Plácido observó como la nave de plástico con las dos pulgas exploradoras se alejaba en dirección a otro planeta.

Volvió a casa pero no cogió la plancha porque aún estaba muy excitado y el corazón no le dejaba de palpitar.

Seguro que nadie le creería pero el sabía muy bien que había ayudado a una pulga marciana y exploradora a regresar a su planeta.