CastellanoBásico2 respuestas

Cuento de caperucita roja corto , ayuda por favor?

Cuento de caperucita roja corto , ayuda por favor.

En resumen

Había una vez una dulce niña que quería mucho a su madre y a su abuela. Les ayudaba en todo lo que podía y como era tan buena el día de su cumpleaños su abuela le regaló una caperuza roja.

Mejor respuesta

Angelelcrac
6

Había una vez una dulce niña que quería mucho a su madre y a su abuela.

Les ayudaba en todo lo que podía y como era tan buena el día de su cumpleaños su abuela le regaló una caperuza roja.

Como le gustaba tanto e iba con ella a todas partes, pronto todos empezaron a llamarla Caperucita roja.

Un día la abuela de Caperucita, que vivía en el bosque, enfermó y la madre de Caperucita le pidió que le llevara una cesta con una torta y un tarro de mantequilla.

Caperucita aceptó encantada.

- Ten mucho cuidado Caperucita, y no te entretengas en el bosque.

- ¡Sí mamá!

La niña caminaba tranquilamente por el bosque cuando el lobo la vio y se acercó a ella.

- ¿Dónde vas Caperucita?

- A casa de mi abuelita a llevarle esta cesta con una torta y mantequilla.

- Yo también quería ir a verla….

Así que, ¿por qué no hacemos una carrera?

Tú ve por ese camino de aquí que yo iré por este otro.

- ¡Vale!

El lobo mandó a Caperucita por el camino más largo y llegó antes que ella a casa de la abuelita.

De modo que se hizo pasar por la pequeña y llamó a la puerta.

Aunque lo que no sabía es que un cazador lo había visto llegar.

- ¿Quién es?

, contestó la abuelita - Soy yo, Caperucita - dijo el lobo - Que bien hija mía.

Pasa, pasa

El lobo entró, se abalanzó sobre la abuelita y se la comió de un bocado.

Se puso su camisón y se metió en la cama a esperar a que llegara Caperucita.

La pequeña se entretuvo en el bosque cogiendo avellanas y flores y por eso tardó en llegar un poco más.

Al llegar llamó a la puerta.

- ¿Quién es?

, contestó el lobo tratando de afinar su voz - Soy yo, Caperucita.

Te traigo una torta y un tarrito de mantequilla.

- Qué bien hija mía.

Pasa, pasa

Cuando Caperucita entró encontró diferente a la abuelita, aunque no supo bien porqué.

- ¡Abuelita, qué ojos más grandes tienes!

- Sí, son para verte mejor hija mía - ¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!

- Claro, son para oírte mejor… - Pero abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!

- ¡¡Son para comerte mejor!

En cuanto dijo esto el lobo se lanzó sobre Caperucita y se la comió también.

Su estómago estaba tan lleno que el lobo se quedó dormido.

En ese momento el cazador que lo había visto entrar en la casa de la abuelita comenzó a preocuparse.

Había pasado mucho rato y tratándose de un lobo…¡Dios sabía que podía haber pasado!

De modo que entró dentro de la casa.

Cuando llegó allí y vio al lobo con la panza hinchada se imaginó lo ocurrido, así que cogió su cuchillo y abrió la tripa del animal para sacar a Caperucita y su abuelita.

- Hay que darle un buen castigo a este lobo, pensó el cazador.

De modo que le llenó la tripa de piedras y se la volvió a coser.

Cuando el lobo despertó de su siesta tenía mucha sed y al acercarse al río, ¡zas!

Se cayó dentro y se ahogó.

Caperucita volvió a ver a su madre y su abuelita y desde entonces prometió hacer siempre caso a lo que le dijera su madre.

Otras 1 respuestas

Respuesta 2

Kmilitoduarte
1

Una

niña recibe de su madre el encargo de llevar una cesta a su abuela

enferma que vive en el bosque, advirtiéndole que no hable con

desconocidos.

Pero por el camino se encuentra un lobo y se para a hablar

con él, dándole detalles de lo que va a hacer.

El lobo aprovecha para engañar a caperucita y llegar antes a casa de la

abuelita, a quien se come, y luego ocupa su lugar para engañar a

caperucita y comérsela también.

Afortunadamente, un leñador que andaba

por allí descubre al lobo durmiendo tras su comida, y rescata a

caperucita y su abuelita de la tripa del lobo, sustituyéndolas por

piedras que hacen que el lobo se ahogue al ir a beber al río.