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Cuento de 20 renglones yaaaaa?

Cuento de 20 renglones yaaaaa!

En resumen

Respuesta : la rana doroteaExplicación : La rana Dorotea vivía en una charca en el jardín, por la mañana hacía burbujas de agua con la nariz. Se colocaba a veinte grados de inclinación respecto al sol y esperaba a que un arcoíris se formase - en las burbujas - alrededor.

Mejor respuesta

BigBosss
7

Respuesta : la rana doroteaExplicación : La rana Dorotea vivía en una charca en el jardín,

por la mañana hacía burbujas de agua con la nariz.

Se colocaba a veinte grados de inclinación respecto al sol

y esperaba a que un arcoíris se formase - en las burbujas - alrededor.

Dorotea era una rana científico - observadora y le gustaba desayunar tranquila,

sin tener que saltar entre las hojas en busca de comida.

Así que esperaba a que diez mosquitos se reuniesen a contemplar

las burbujas de arcoíris que con su nariz creaba al resoplar,

y cuando se quedaban con la boca abierta, totalmente pasmados,

Dorotea, de un lengüetazo, el desayuno había solucionado.

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Respuesta 2

6

Respuesta : el muñeco de nieveExplicación : Había dejado de nevar y los niños, ansiosos de libertad, salieron de casa y empezaron a corretear por la blanca y mullida alfombra recién formada.

La hija del herrero, tomando puñados de nieve con sus manitas hábiles, se entrego a la tarea de moldearla.

Haré un muñeco como el hermanito que hubiera deseado tener se dijo.

Le salio un niñito precioso, redondo, con ojos de carbón y un botón rojo por boca.

La pequeña estaba entusiasmada con su obra y convirtió al muñeco en su inseparable compañero durante los tristes días de aquel invierno.

Le hablaba, le mimaba.

Pero pronto los días empezaron a ser mas largos y los rayos de sol mas calidos.

El muñeco se fundió sin dejar mas rastro de su existencia que un charquito con dos carbones y un botón rojo.

La niña lloro con desconsuelo.

Un viejecito, que buscaba en el sol tibieza para su invierno, le dijo dulcemente : Seca tus lagrimas, bonita, por que acabas de recibir una gran lección : ahora ya sabes que no debe ponerse el corazón en cosas perecederas.

FIN.