La economía
venezolana es la cuarta más grande de América Latina después de Brasil, México
y Argentina ; sin embargo es la más rezagada de América Latina, con
pronósticos de grave austeridad debido al grave descenso de los precios petroleros,
su principal producto de exportación.
Actualmente sobre la
palestra la economía venezolana a llegado a un punto quiebre, tal es esa
instancia donde día a día la situación se agrava aun mas siendo un país
secularmente importador neto, la elevación del precio del apetecido billete
verde (US$) ello conduce irremediablemente a lo que utilizando un término
medico es el cáncer de la economía, vale decir
la inflación, lamentablemente Venezuela a pesar de contar con las
reservas probadas de hidrocarburos más altas del planeta, con un cerro completo
de materiales de hierro, oro, aluminio etc.
Irónicamente está a las puertas de
la hiperinflación.
En donde, los incrementos
salariales de más del 30 por ciento decretados por el Gobierno son comunes,
pero la conflictividad laboral no cesa tanto en el sector público como en el
privado, pese a ello y al control de precios
establecido por el gobierno desde hace más de una década no ha logrado proteger
el salario
Ahora bien declarados
en “Emergencia Economica Nacional” debido a esta elevación incesante de los
precios
que hasta febrero se situó en 928, 7 por ciento,
con escasez de alimentos y medicinas por encima de 50%, y con una creciente
precarización del trabajo, a decir por el desconcertante fenómeno del “bachaqueo”
que es producida por directrices tanto en el sector público como en el privado.
Obviamente es esta una
nueva realidad muy cercana a caer en la “trampa de pobreza” situación donde una
economía queda capturada en un círculo vicioso de alta fertilidad y bajo
capital humano como lo diría Richard Nelson
Mientas tanto las
empresas locales en Venezuela no pueden incrementar su actividad hoy día porque
están sometidas a un creciente racionamiento en la asignación de divisas que no
les permite traer materias primas, insumos y partes importadas esenciales para
la producción ya que han decidido mantenerse aislado de la comunidad financiera
internacional, pues ahora apela a un mayor racionamiento de divisas, que es
como apostar a la parálisis
Además cabe mencionar
de que las empresas en Venezuela tienen una segunda restricción para producir :
energía.
Acotando que debido a este restricción la administración pública está
trabajando sólo dos días a la semana.
En consecuencia, frente a la dramática inflación,
el trabajador venezolano está migrando en forma masiva alnegocio que se
ha formado con la venta de productos con precios regulados, donde los ingresos
son más altos.
Por otro lado no se
puede desligar el ámbito de la salud
también sufre los efectos de la situación general del país quien posee los
peores indicadores de desempeño en América Latina y el Caribe si a esto le
agregamos lo relacionado a la enfermedades que se denominan crónicas que se
encuentran en total carencia los insumos y medicamentos para el trato de estas pero
aun cuando el Gobierno tratará de suplir esa y otras ausencias con
importaciones y, probablemente, se esperen más expropiaciones, para conceder
empresas a cooperativas o en manos directas del estado que no produce ni tiene
rentabilidad, la situación económica de los venezolanos empeora cada vez mas
Pese a que Venezuela
considera que tiene las mayores reservas de crudo del mundo, esto no se ha
traducido en más barriles de producción o exportación las cuales representan el
95 por ciento del ingreso de dólares a Venezuela, por lo que actualmente y
con un presupuesto nacional calculado a base de 40 dólares por barril vive
momentos de angustia y desesperación ante la eminente baja de importaciones, ya
que el motor de su revolución y que es financiada casi completamente a partir
de los ingresos petroleros posee un precio de 32 dólares por barril.
Todas las miradas están
puestas en el referéndum contra el Presidente Maduro, La oposición está segura
que vencerá con una mayoría absoluta, en virtud que los índices de popularidad
han venido disminuyendo a medida que se acrecentaba la grave recesión económica.