CastellanoBásico1 respuestas

10 poetas ecuatorianos y sus poemas?

10 poetas ecuatorianos y sus poemas.

En resumen

PASIÓNQue empiece a lloverpara saberde todo aquelloque me enciende ALEYDA QUEVEDO ROJAS DEL PECADO ORIGINALY somos hijos del amor, lo somos. Descendemos de su acto más cabal, descendemos.

Mejor respuesta

David0402
10

PASIÓNQue empiece a lloverpara saberde todo aquelloque me enciende

ALEYDA QUEVEDO ROJAS

DEL PECADO ORIGINALY somos hijos del amor, lo somos.

Descendemos de su acto más cabal, descendemos.

Del amor que acaricia, que muerde, que transformay que a sombra rompelos secretos más hondos de la piel que se entrega.

Pero a veces, no sé, me da la idea, de que no han fornicado por nosotros.

FERNANDO CAZÓN VERA

ME DETUVEa la orilla de mis jaulas.

Hallé : historias óseas, y un escupitajo de breasobre las alas.

ANACE BLUM

NEFERTITI SE MIRA EN EL ESPEJONefertitidime que al mirarte en mis ojosno era a tí a quien mirabas sino a mídime que yo no era solamenteel animado espejo que te amabael instrumentodel amor incestuoso de ti mismadime queen el instante de tu gozono estuve afueraaullandode placer y de furia solitariosDímelo aunque no fuera más que en el cifradolenguaje de tus ojos sin memoria.

CARLOS EDUARDO JARAMILLO

Cómo dónde cuándo

En el centro del poema

existe un bosque

En él

se esconde un árbol

Allí

bajo su sombra

(Mientras contemplo pasar

al río de Heráclito)

Volveré

a esperarte para Ser

Por todos los instantes

del eterno retorno

El poema que existe

en el centro del bosque

bajo la sombra de un árbol.

IVÁN OÑATE

LOS CADÁVERES SE DESCOMPONÍANEscombros.

Cálices volcados en montes y ríos.

Ese olor detenido, sin nombre, sin la fugacidad que pudiera aplacarlo.

Aquel día comenzó el hábito de hacer preguntasciegas, navíos al garete ; aquejan sombras perdidas de su soly ese olor es una línea de la incesante escritura.

JULIO PAZOS

EPILOGOVivo como en un jardín entre los escombrosde mi juventud sin historia ; todo lo he borrado en una alzada de hombrosy amo más a mi perro que a la gloria.

El dolor, en mi pecho, el dolor ya no vive : todos los velos cayeron ante mis ojos claros ; mi corazón es un papel rugoso donde escribeun muchacho travieso versos locos y raros.

Y he de morir joven.

Es tan triste esperarque por falta de aceite se termine la lumbre ;

para mi la vida es como una costumbre

que hoy, mañana — Quién sabe?

— la habré de abandonar.

MIGUEL ANGEL LEON PONTON

MADRUGADA

un pájaro sonámbulo

deja caer sus notas

agua fresca

sobre la noche eterna del insomneSARA VENEGAS COVEÑA

UN ARGUMENTO PARA ESTAR SOLOpaisaje sin findevorado el horizonte por un camino de serpientestu voz clarea un trinar de mirlospor la ventana semiabiertade mi ojo avezado y negrocomo un abanico de mariposaste veo apartar las hojas y emprender viaje.

IVONNE ZUÑIGA

De ti, exacta, la cifradel principio y el término, la plenitud del cero, la frecuencia infinita.

La total armoníade tu cuerpo en mi cuerpo, tu sonido y tu tiempoy tu peso de vidaTraspasada del nombreningún nombre te acogemás, audible, inefable, y la mano te sabepor tu olor y tu portede dulcísimo alfanjeFRANCISCO GRANIZO RIBADENEIRA.