L acto de contar una historia se basa en tres formas de discurso : la narración, la descripción y el diálogo.
El diálogo es uno de los recursos más frecuentes en un relato de ficción y también más valiosos, en cuanto que ayuda a construir la personalidad de los personajes y expone a su arbitrio una parte importante de la historia que se desea contar.
Constituye una forma de uso lingüístico en la que se dirigen enunciados a un interlocutor y son contestados.
Estos enunciados, que suelen ser breves, están condicionados por la temática y la situación del relato.
El diálogo es la base del género teatral, pero, empleado en cualquier tipo de ficción narrativa, es uno de los mecanismos para reducir la presencia del narrador y potenciar la del personaje.
Un buen diálogo puede dar voz a los personajes como si fueran personas reales.
Para ello, debe reunir las siguientes caraterísticas :